Hola, los días que hace sol uno parece sentirse con más ganas de hacer cosas, más activo, y en definitiva, con mejor ánimo... el problema es que cuando el sol se traduce en un día de calor pegajoso, que apenas te deja pensar ocurre todo lo contrario...
No soy de esas personas a las que les encanta tumbarse en la playa al sol y dejar que pasen las horas, vuelta y vuelta... prefiero pasear por la orilla, dejando que las olas jugueteen con mis pies, jugar a las palas o cualquier otra cosa... y tengo ganas de que lleguen esos días, días de sol, con la brisilla refrescando mi piel, sentir la arena bajos mis pies y el agua fria ebtre los dedos... días de playa o de excursiones a lugares cercanos, paseos entre árboles, junto a un río, cerca del mar... días largos...